viernes, 13 de enero de 2012

YO ACUSO

Hoy 13 de enero se cumplen 115 años en que mi admirado Émile Zola publicó en L'Aurore, el famoso alegato a favor del capitán Dreyfus. Aquel alegato a seis columnas dirigido al presidente de la república monsieur Faure es, aún hoy, uno de los escritos en defensa de la libertad de expresión de mayor enjundia que puedo recordar, y es además una de las acusaciones más brillantes que se han hecho contra la corrupción social, la influencia de la iglesia en el estado y el adormecimiento de la voz popular. Tanto que, lamentablemente necesitaríamos obligarnos a releer ese alegato cada seis meses.

Y en este tiempo y en este día, precisamente cuando el camarada Dimitri, obispo de Córdoba, de nuevo se entroniza en los diarios nacionales con una parida más a la que nunca nos terminamos de acostumbrar, yo también quiero tirar mi cuarto a espadas y siguiendo su enseñanza me atrevo a lanzar mis acusaciones:

Yo acuso, a la iglesia católica de esta nación por su retrógrada visión de la vida, en la que pretende dar lecciones de moralidad teniendo esa cualidad en mínimos históricos dados los múltiples casos de pederastia existentes entre los acólitos practicantes, y sus explicaciones para solventarlos, antes que extirparlos como decía su Dios. A la vez que trata de mantener una autoridad no constitucional sobre los gobiernos del pais.

Yo acuso a la clase política en general de no haber sido capaz de poner en su sitio a la religión, en el mismo día que otra noticia dice que TODOS los españoles pagaremos a la profesora de religión despedida en Almería una indemnización de mas de 200.000 euros por haberse atrevido a casarse con un divorciado.

Yo acuso a los periodistas y medios de comunicación de todo el país, con muy honrosas y minoritarias excepciones, de haberse vendido a sus pagadores y haber dejado que las empresas dicten las noticias según les interese, y defiendan lo indefendible en cuestiones que ellos mismos pagan con su sangre. De inundarnos de periodismo basura, de programas manipuladores y manipulados. Necesitamos prensa independiente, medios como L'Aurore, que denuncien sin miedo a las represalias los abusos de los poderosos, y no serviles lacayos que nos cuenten las mentiras como si fuesen la verdades universales.

Yo acuso a la justicia, con minoritarias y honrosas excepciones, de clase corrupta, que hace años que perdió su norte justiciero, y que desde hace mucho utiliza su poder, estipulado constitucionalmente para amparar corruptelas, corruptos y sinvergüenzas y que solo aplica la dureza legislativa salvo con los indefensos que no pueden pagarse despachos de prestigio y compradores de influencias. Comparen si quieren casos de juzgado de todos los días, con los que estamos viendo en los medios. Un presidente, del Sevilla C.F., manteniendo un puesto defendido por la prensa deportiva y sus “socios votantes”, pese a haber sido condenado. Un banquero como Mario Conde disfrutando de lo afanado y dando conferencias, un juez que será juzgado por intentar juzgar a los corruptos que gobernaban en Valencia. Un yerno real, con princesa probe, cobrando favores a precios de realeza y evadiendo cifras millonarias que les pagaban los corruptos, Matas o Camps, ambos hoy en el banquillo y que verán como se van de rositas como se han ido los acusados de encubrir y colaborar en un crimen como el de Marta del Castillo.

Y acuso al padre de Marta de haber montado un circo mediático en el que arremetió contra el gobierno anterior por no darle venganza, como pasó con el padre de Mari Luz, y a los políticos corruptos de la derecha andaluza de darle apoyo porque obtenían réditos electorales, y ahora ¿qué harán cuando la justicia la lleva Gallardón?.

Acuso a la policía de seguir directrices sin medirlas, con acciones de violencia contra los pacíficos, como en las cargas contra el 15-M, o a los trabajadores, que se van a multiplicar a partir de ahora, e inhibirse contra los verdaderos chorizos y delincuentes como los que campan a sus anchas por las barriadas de lujo de Marbella o en barrios problemáticos donde no se atreven a entrar.
Acuso al ministro del interior que ha destituido íntegramente a la cúpula policial, la misma que casi ha acabado con ETA, contra la voluntad del PP que en el terrorismo siempre tiene, como en el paro, el arma del miedo. Cosa no vista en democracia, todo porque no quería a nadie de los que han trincado a sus compañeros de partido en Valencia, Mallorca y Madrid. Ahora colocará a los afines a su partido, esperemos que no al comisario de Montilla (aunque este ejercerá de chivato), y no a profesionales cualificados, y promoverán el estado de sitio, por lo que los ciudadanos debemos de estar más atentos que nunca a lo que se nos viene encima.

Por ende, acuso a todos los ciudadanos y ciudadanas de este país de hacer oídos sordos ante tanta tropelía y mentira. A comprobar como en 24 horas un gobierno ha dejado de bajar los impuestos a subirlos y a decir “es que había que hacerlo”. Y a todos y cada uno de los integrantes de este rebaño que no apelan más que a la mansedumbre para mantener lo que se hunde, por puro miedo, pese a que sepan que les dejan a sus hijos un mundo peor que el que ellos han disfrutado.