domingo, 7 de noviembre de 2010

Escándalo en Córdoba, cerebros pperos en solfa


En esta ciudad de polémicas pueriles y estériles alimentadas por los medios afines al pensamiento único, se ha montado un revuelo porque una concejal del PSOE ha dicho en un pleno que las homónimas de la bancada contraria "aparcan el cerebro en aras de la disciplina de partido".
Puede que la frase no sea la más afortunada del mundo, pero reconozco que al menos si que es algo graciosa, uno se imaginaba la visión de las visceras colgadas en la puerta del partido y debería de ser un espectáculo.
A todo esto el PP se levanta indignado y pide la dimisión de la concejal. Pero vamos a ver, si hay concejales, y alcaldes del PP, unos  condenados por abusos sexuales, a otros por abusos verbales (muy recientemente oigan), y se la han envainado, ¿con qué derecho se pide la cabeza de una mujer que ha expresado duramente un concepto de sumisión orgánica, pero no por ello menos cierto?.
¿Es plausible que una mujer concejal del partido de la extrema derecha española, pretenda presentar en un pleno local, una ORDENANZA, para regular la igualdad?. Oiga eso es como si el pleno regulase en otra ordenanza el conflicto palestino. O la libertad de expresión, mejor.
¿Es lógico que una mujer que pertenece a un partido que ha recurrido y recurre ante el constitucional, la Haya, y donde pueda, permanentemente todas y cada una de las leyes que salen del parlamento con márchamo de igualdad, pretenda arrogarse el derecho de defender la igualdad?.
Pues no. 
Quizás debería dar las gracias a que está donde está porque por una de esas leyes se obligó a una paridad en las listas que su partido no quería acatar.
Así es que aqui no se ha dicho ninguna frase de connotación sexual (aunque muchos estudios sitúan el centro del sexo en el cerebro) que tan bien se le dan a los munícipes peperos, tan solo se ha utilizado un lenguaje un tanto brusco para decir que no se puede hacer eso porque lo mande el partido, que antes hay que pensarlo para presentar semejante memez.
Y ya está.

1 comentario:

  1. y yo que se lo sucribo enterito, oiga. Y ya está.

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